"Bajo el rótulo de Un idioma siempre al borde de la extinción ­—a la vez divisa personal y lema metapoético­—, Raúl Quinto reúne casi veinticinco años de escritura. Aunque la autoexégesis suele estar mal vista y resultar una tarea ingrata para los creadores, la “introducción precaria” que abre el volumen le ahorraría al crítico perezoso un esfuerzo considerable, pues estas páginas no solo proponen un itinerario guiado por las obras del autor, sino que también sugieren una inmersión en su particular universo estético: sintagmas como “puertas infinitas”, “cristales rotos” o “comunicación oscura” explican mejor que cualquier paráfrasis interpretativa el perturbador efecto que tienen las sacudidas violentas y los aquelarres verbales contenidos en estos versos."