La sentencia de las armas

El nacimiento de la literatura en occidente

Desde que existen la Ilíada y la Odisea, las dos obras venerables de la Literatura universal, hay memoria de debates apasionados sobre el origen, fecha, intención e incluso autoría de esos sobresalientes hitos de la cultura europea.

Los sabios de Alejandría, Atenas y Roma discutían sobre la persona y la obra de Homero antes de nuestra era. En el Renacimiento, volvió la cuestión homérica y la literatura occidental redescubrió sus dos obras fundamentales. Pero fue el abate d’Aubignac, un autor barroco, el primero en dudar de la existencia de Homero y ha quedado como patrón fundador de la moderna Oral-Poetry, escuela que ha llegado a la conclusión de que los autores de la Ilíada y la Odisea fueron una serie de bardos populares y analfabetos que cantaban y combinaban fragmentos épicos.

Con un repaso crítico y ágil de todas esas teorías y cuestiones sin resolver, Eduardo Gil Bera pone en pie una investigación homérica diferente. Demuestra graves errores de traducción que han falseado la comprensión de las obras; establece fechas nuevas para la redacción de la Ilíada y la Odisea; y no sólo acredita que se trata de dos obras de autores diferentes, sino que el autor de la Odisea se atribuye la personalidad de Homero, mediante su personaje Ulises, en una de las imposturas más logradas de la historia cultural de Occidente.

Ulises es desenmascarado como el redomado cuentista que se atribuye hazañas ajenas y pone todo su empeño en asentar la mentira para la que ha sido creado por su autor. El resultado es la mayor falsificación de la literatura universal.

Con una argumentación contundente y ejemplos claros, Eduardo Gil Bera concluye que los sitiados de Troya eran en realidad sitiadores y que Ulises no fue en absoluto el héroe valeroso que creyó toda la posteridad, sino un cobarde desvergonzado que falsifica la historia y los testimonios, manipula las opiniones y cosecha los votos. Un personaje inaudito mediante el que su autor perfiló a alguien chocantemente actual.

Bajo la forma de una carta dirigida a un lector no especialista, Eduardo Gil Bera desvela este complot antiquísimo con ironía y rigor.

Hoplon Krisis está disponible en su manuscrito original español y en una traducción alemana íntegra y de primera calidad realizada por Roberto de Hollanda